Mi testimonio de vida es que mi familia y yo empezamos a ir a la granja La Providencia gracias a la invitación de una vecina del edificio, Teresita.Con tan sólo dos años de edad, mis papás me llevaron a la granja debido a que desde mi nacimiento presenté una enfermedad con lesiones en distintas partes de mi cuerpo, específicamente en mi mano izquierda, en la parte de la cabeza del lado derecho, en una parte de la cintura del lado izquierdo y un puntito en la rodilla y el pie derecho.Gracias a la oración constante de mis seres queridos, estoy aquí ya con 15 años de vida, dando infinitas gracias a Dios por mi existencia, ya que los doctores les decían a mis papás que mis probabilidades de vida eran de apenas dos años y medio.El Cielo me premió naciendo el día de la Asunción de Nuestra Madre a los Cielos, dándome día a día su bendición y protección como Buena Madre que es.Todos los días le doy gracias a Dios por mi vida y por ser creyente de su fe y su Palabra, y también por tía Conchi, quien ha sido el instrumento de la Madre Santísima para que alcancemos la santidad.